lunes, 2 de enero de 2012

*Cambiando la tradición*

Puede que este año nuevo que entra venga cargado de cambios, pero el primero ha sido no hacer un balance antes de esa noche mágica, sino que, por hacerlo distino he decidido ponerme a escribir el "día después". Os prometo no atormentaros contando las experiencias y vivencias de 356 días pasados, ni mucho menos,  no hace falta decir que recuerdo como si fuera ayer cuando esas personas que ya no están, y que a la vez se conviertieron en mis estrellas fugaces, pasaban estas fechas a mi lado. También he decidio hacerlo de una manera especial, despedirme del 2011 escribiendo una carta a los reyes magos, todos sabemos que son fantasía, pero también recordamos cuando la inocencia nos pertenecía y la ilusión caminaba junto a nuestros pasos.

"Queridos Reyes Magos:
Este año, creo que se me había olvidado escribiros, ya nos vamos haciendo mayores, creyendo que nuestra prioridad en la vida es otra, pero no podía dejaros sin que os pudieses parar a leer lo que os he escrito. El año pasado, ha estado lleno de alegrías y de penas, ha sido un año de no parar de aprender, año en el que he conocido a gente maravillosa y a la vez estrellas fugaces, que han dejando tras de sí un haz de luz en mi camino. Por aqui, las cosas andan tranquilas, el despedir el año en casa y con los tuyos no tiene precio, el olvidarse de todo sólo y únicamente viendoles sonreir.
Las fiestas inundaron mis días, el trabajo, el sol, los nuevos conocimientos, y sobretodo esos amigos que han estado a mi lado desde que tengo uso de razón.
Os pediría que acabaseis con la crisis, pero sabemos que no saldremos de ella hasta que no lleguemos a tocar fondo, y por supuesto, no voy a tratar de hablar de política por estos lares, nunca se me ha dado bien. Sólo pediría que todo quedase como es, pero sería pediros demasiado, sé que el año nuevo me depará días malos, días buenos, pero sólo espero que la inspiración siga ayundandome a evadirme de la realidad, que mi duende-verde me aguarde, que las personas que quiero permanezcan a mi lado, y que cuides a mis estrellas que ya no están, esas que no se olvidan, esas personas que por la fuerza hacen que te acostumbres a estar sin ellas, pero no puedas olvidarlas, porque han dejado en tu vida algo más grande que cualquier cosa que puedas aprender, esas que fueron culpables de parte de tu personalidad y al recordarles tus ojos se ponen cristalinos, a la vez que tu cara se convierte en una sonrisa momentánea. Sin más que deciros, tal vez nos veamos el jueves, esperando ver sonreir a los más pequeños.  "


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