jueves, 21 de octubre de 2010

*Palabras*

           Estan en todas partes, nos invaden día a día, nos atormentan, nos alegran, nos hacen llorar y sobretodo nos hacen sentir. Palabras que lo dicen todo, palabras que no dicen nada, unas se pierden sin querer en el vacío, otras en cambio permanecen en nuestras mentes una eternidad. Dime cuál es la tuya, cual te gusta, cual te saca esa sonrisa y te hace desasparecer en el horizonte.
           Desgracidamente yo no tengo ninguna favorita, tengo demasiadas que revolotean por mi mente como mariposas que van de un lugar a otro, dramaturgo, almohada, sueños, recuerdo, olvido,viento, lluvia, nieve, occidente, lejano.
           Gracias a ellas escribo, lo reflejo todo sobre ese papel blanco, ese que cuando es pálido me da miedo de estropear y justo cuando sin querer el bolígrafo empieza a dejar su tinta sobre él se llena de fantasía, se llenan de palabras enlazadas buscando sentido a esta vida o simplemente juntandose sin ningún sentido aparente.
            Pero adoro escribir sin sentido, sin que nadie te entienda o entendiendote demasiada gente.
Tal vez estos días haya pérdido la inspiración pero ella volverá, con el duende-verde, tal vez un día de estos os enseñe como han sido mis principios por este mundo de las palabras, tal vez fueran mejor que ahora.


sábado, 16 de octubre de 2010

"Trotamundos"

Ella lo es, va de punta a punta sin destino fijo, dejándose guiar, dejándose llevar, cogiendo por las riendas su vida y encaminandola hasta donde ella quiere, aunque a veces ese carril se ve frenado por un suceso, ella retrocede sin darse cuenta y cuando después de todo ha llegado la calma, ella sigue como antes, ella lo consigue todo pasito a pasito, aunque al igual que yo queremos las cosas tan rápido que por unos segundos la frustación se apodera de nosotras, corre como sangre por nuestras venas para obligarnos a meternes en la cama, dejar de pensar y empezar a soñar con la almohada, para más tarde desaparecer como una ráfaga de viento. Ella que caminó y caminó conmigo hasta que conoci esa ciudad donde nos encontramos, la recorrió de norte a sur para enseñarmela. Cinco años llevo en su vida, cinco años donde todos los años algo es nuevo a su lado, uno de ellos se me marcho para Polonia pero eso no me importo, sabía que volvería. Este ha decidido que su destino sería el Sur, Sevilla para ser concretos, ciudad preciosa que me empieza a enseñar por pequeños retratos fotográficos, y aún estando lejos sé que permanecerá a mi lado en cualquier momento de mi larga vida. Le deseo toda la suerte en su nuevo destino, le deseo un buen cumpleaños, un año más ha pasado, con demasiados recuerdos en la memoria y demasiadas cosas pasadas, pero ella sabrá mantener a las personas que no están en su recuerdo.Aún me queda mucho mundo que recorrer a tu lado, pero ahora es un parón en nuestras vidas, suerte con el máster, suerte en todo lo que haces, aunque para mi parecer nunca la necesitaste. Felicidades mi trotamundos particular.


lunes, 11 de octubre de 2010

*El momento*

Ese en el que estas sentada en tu habitación de siempre, con la música de un piano en tus oídos, los recuerdos pasan uno a uno por tu mente como si de frases largas se tratarán. Mi vida es demasiado corta comparado a la que quiero vivir, pero a mis veinte años he visto casi de todo, aunque hoy mismo me iré a la cama con algo nuevo aprendido.
Os aconsejo que recordeis, que el recuerdo es lo que no hace el olvido. El momento en el que ellos estaban a vuestro lado, el momento de las sonrisas regaladas, el momento de los besos dados  y ahora anhelados, el momento en el que estas en casa y te olvidas de todo, ese en el que coges dejas la puerta atrás y la tranquilidad se apoderá de ti desde tus pies hasta tu cabeza, pasando por tu espalda dejando un escalofrío a su paso. Y es que este momento es el que más añoro cuando estoy lejos. El estar donde tengo que estar, el ver como nada cambio, observar la sonrisa de la gente al verte, ver como tus primos y la gente que quieres crece sin que apenas te des cuenta de ello. Ley de vida tal vez, pero sentir como uno de los más pequeños se te duerme en los brazos es un sentimiento inexplicable, un niño que le quedan tantas cosas por vivir, una larga vida por delante. Pero tal vez lo mejor de todo es que estaré ahí para verlo crecer, caer, levantarse y sonreir.

Ese momento, justo este momento, este instante donde mi duende-verde vuelve a apoderarse de mi.