Hacía tiempo que por mi cuerpo no recorría ese cosquilleo, esas ganas de coger un boligrafo y escribir, tal vez sean cosas sin sentido, tal vez el mundo hoy sea de otro color, pero pensé que no volvería a sentirlo.Ahora mismo poseo una sonrisa de oreja a oreja, no me pregunteis porque, el día no es que haya sido de lo más interesante, pero siento emoción, siento que me voy a comer el mundo aunque luego me esconda bajo las sábanas antes de poner un pie en la calle. Estoy eufórica, tal vez hoy sea uno de esos días en los que te apetece ser tú, en los que te has levantado con el pie derecho, en los que te vuelves completamente loca al oir una simple canción, en los que gritarías a los cuatro vientos y a la vez irías por la calle bailando. Decirme que alguna que otra vez, cuando vais sentados en ese bus a la mañana, cuando todo el mundo va medio-dormido, no os gustaría poneros a bailar, a regalar sonrisas haya donde vas, que no os gustaría aunque sólo fuera por momentos sacar a esa gente de la rutina, devolverles esa sonrisa que parece pérdida entre el mundanal rudio.
Aunque lo único que harás sera seguir sentada en ese asiento, oyendo sonidos en tu cabeza, y dejando encerrada a ese niña loca que llevas dentro. Y te irás diciendo, tal vez otro día.




















