lunes, 23 de mayo de 2011

*¿Qué te gusta?*

          He de reconocer que hace tiempo que no cogo ese bolígrafo negro y plasmo todo lo que se me pasa por la cabeza en un folio en blanco, tal vez haya sido por no haber conseguido uno de los objetivos que me propuse este año, pero bueno siempre se puede volver a intentar, un día os enseñaré lo que hice, pero ahora mientras me estoy tomando un cáfe con hielo antes de ponerme con esos "adorables apuntes" que hacen de mi un ser metido en los libros sin ver que hay más allá, me preguntaba que era de lo qué estaba enamorada, qué es lo que me más me gusta en esta tierra.
          Pues he de decir que estoy enamorada del cafe con hielo, de los días de sol, del terraceo en ese pueblo del occidente, de las sidras en el lavaderu, del caminar por la arena, del quedar a desayunar, del estar todos juntos, de juntarse con esas cabezas locas que te hacen evadirte de la realidad, de las noches buenas, de las siestas en la cama con el pijama puesto, de los viajes hechos y sobretodo de los que me quedan por realizar.
          En esta vida, tenemos que buscar cosas que nos gusten, cosas que nos saquen una sonrisa, porque las cosas que no nos gustan y las malas, ellas mismas se encargarán de venir solas, sin necesidad de ir a buscarlas.
          Echo de menos el terraceo, la fiesta y el olvidarte de todo en una noche, pero mientras tanto aqui me teneis con mi cáfe con hielo en la mano para minutos más tarde evadirme de la realidad junto a esos "adorables apuntes".

domingo, 1 de mayo de 2011

*Hay mama...*

         He decidido aparecer por aqui en un día tan especial, aunque para seros sinceros no es hoy el único día del año que me acuerdo de ella, sino que son los 365 días los que pienso en ella. Hemos discutido muchisimas veces, y las que nos quedan, es cierto, lo hacen por nosotros pero hasta que no pase el tiempo no nos damos cuenta de las cosas que nos dicen. Esa mujer querida por muchos, que da todo sin necesidad de recibir, buena y de vez en cuando algo vergonzosa a la vez que lanzada, aún no he encontrado el motivo por el cual me cuesta tanto expresar lo que siento por esas personas que son tan importantes para mí, pero soy así, descubrirme me hace sentirme débil a la vez que aliviada, pero sí mama te quiero y lo seguiré haciendo, porque me cogerás cuando me caiga, me apoyarás cuando tenga éxitos, y me arroparás en esos brazos cuando las cosas no vayan bien, y es que al fin y al cabo, en esta vida seremos muchas personas, pero las que de verdad te importan serán las que permanezcan a tu lado pase lo que pase.
          Gracias mama, por estar ahi, por no dejarme nunca, y por ser como eres.

martes, 26 de abril de 2011

*Cuanto cuesta...*

             Y a veces, cuanto cuesta describirnos a uno mismo, a parte de que a mi parecer no llegamos a conocernos del todo en toda nuestra vida, cada día nos vamos a la cama con algo nuevo en la cabeza. Pero he de reconocer, que soy de esas a las que le encantan buscar el lado frío de la almohada cuando esta arropada por las mantas calientes, de esas a las que le encantan ponerse sonidos en la cabeza día y noche, de esas a las que le encantan dar paseos hasta el fin del mundo, de esas a las que le encantan mirar el horizonte imaginando un mundo paralelo al otro lado, de esas a las que le encantan comerse un helado con caramelo en el interior, de esas a las que le encantan dormir la siesta en la cama, de esas a las que le encantan ver a los niños sonreir sin tener motivo alguno, de esas a las que le encantan que la mimen, que la abracen y a la vez que la quieran, de esas a las que le encantan contar con los dedos de la mano a los amigos de verdad, de esas a las que le encantan las fiestas sin sentido, las madrugadas con el amanecer, de esas a las que le encantan las sonrisas permanentes, y ¿por que no? de esas a las que le encantan sentirse miradas por el sexo opuesto de vez en cuanto, de esas a las que le encantan dormirse tras una buena noche sin tener malos pensamientos en la mente, de esas a las que le encantan tener un baúl de los recuerdos, que guarde toda su vida en el interior.

lunes, 18 de abril de 2011

*Cuanto todo sale*

       Si es que a veces la impaciencia no es una de nuestras mejores amigas, cuando las cosas que queremos, las queremos ya, y no hay más remedio que esperar. Y al fin y al cabo, después del tiempo viene la recompensa, las agujetas aún siguen postradas a mi cuerpo, el olor a salitre me inunda y un rojizo en la cara se deja entrever que no ha estado nada mal, estos tres últimos fin de semanas, en los que la presión me inundo por completo, quedándose en mi vida un largo período, han sido muy buenos, ayer estudiando de camino a la playa, las tardes en la piscina donde los nervios se apoderaban de nosotros, las risas, el terraceo en cada ratito libre, los cafes con hielo sin pagar, los segundos arriba, los segundos abajo, esa cenita rica que nos metimos entre pecho y espalda, no sin recordar la sidra que pasaba de un lado al otro de la mesa, el postre de la abuela, y los últimos bailoteos hasta que nos dieron las tantas, la resaca del viernes, el aguantar la teoría, sobretodo el intentar no dormirse, he de reconocer que hemos sido un buen grupo, sin sus más y sus menos por delante.
       Pero ahora tres semanas más tarde, vuelvo al mundanal rudio, a la presión por los exámenes venideros y a la vida social, esa que por momentos eche de menos.
       Dejo personas atrás que merecen la pena, pero espero volver a coincidir con ellos en alguna otra parte, mientras tanto yo a disfrutar del occidente asturiano tan añorado, y los demás siguiendo con sus vidas.
       Ha sido un placer compartir este curso con vosotros, gracias.


                                      Suerte en lo que os planteis y espero veros en alguna playita.

domingo, 10 de abril de 2011

*Mañana será otro día*

      Cuantas veces me dije eso, cuantas veces sentí que necesitaba desaparecer para volver a la mañana siguiente, cuantas.
      Si es que hay días que las cosas no salen bien, que no todo es lo que parece, en el que la presión se apodera de ti, de ti y de todo lo que te rodea.
      Ya deseo que sea mañana a las 8 para salir por el portal con sonidos en la cabeza, poner el primer pie en la calle y decirme, "Hoy sí, hoy si es mi día". Ese día en el que veré las cosas con otro color, en el que el dolor que ahora me invade, se haya desvanecido.
      ¿La toalla?, no soy de esas que la tiran a la vuelta de la esquina, solo que la presión, dulce y cara presión ha hecho mella en mí en estos instantes.
      Pero mañana será otro día, en el que el cielo tendrá otro color, el día sera distinto y el ánimo sera mi fiel compañero, pero mientras tanto una buena película en la cama, donde las sábanas me arropen y la almohada me abrace.


lunes, 28 de marzo de 2011

*Agradables recuerdos*

       Hoy parecía que iba a ser un lunes como otro cualquiera, y si os digo la verdad así lo ha sido, hasta que me sente esta tarde en el sófa para descansar después de una mañana con profesores maniáticos, encender el ordenador y ver un video de Celia, si esa niña rubia de ojos azules, que nos amenizaban las tardes de domingo, las lluviosas y las de sol, esas tardes de invierno, esas tardes en aquel pueblo del occidente asturiano cobijada en los brazos de papa y mama. Gratos recuerdos, sin poder compararlo con las series que hoy en día inundan esa caja tonta, que nos invade día a día, hora a hora.
       También hace unos días, en una conversación virtual, estuve recordando concursos nocturnos como: grand prix, furor, la parodía nacional, el semáforo...decirme qué os traen a la mente estos programas.
       A mí, noches de risas, noches en familia, noches en las que poder evadirte de todo lo que te rodea, recuerdos, agradables recuerdos de una añorada infancia, donde la inocencia reinaba a cada paso que daba.

domingo, 20 de marzo de 2011

*El agua salada*

Cuantas veces he andado por tus finas arenas, cuantas veces he besado ese agua salada que te envuelve, cuantas veces nade y andé descalza por tu orilla, sin nadie que me aguardará. Hacía tiempo que no volvía a visitarte, hasta ayer que encontré un hueco para adentrarme de nuevo en tu mundo, en ese horizonte que aguarda la imaginación.