martes, 28 de septiembre de 2010

*Ellos*

            Al instante sabreis de quien os hablo. Esas personas que lo dan todo a lo largo de nuestras vidas, esas personas que estan ahí desde que naces hasta que dejas este mundo. He estado dando un paseo, navegando entre la gente, perdiendome entre mundo distintos. He visto a personas sentadas en un banco viendo pasar lo que les queda de vida con una sonrisa, cogidos de la mano y hablando, viendo pasar las horas como si nada hubiera importado, como si la vida ya estuviera hecha, como si ellos ya hubieran hecho todo por los suyos. Y es que a los míos todavía les queda mucho que hacer por mi. Sobretodo estar ahi en todos mis momentos y es que cuando estas lejos de ellos valoras más esa distancia, lo peor de todo es que cuando estas cerca de ellos no le das importancia, no les echas de menos.
           Va a hacer cinco años que les deje alli pérdidos en ese lugar desconocido del occidente asturiano, pero cada puente que viene me escapo corriendo no vaya a ser que se acostumbren a estar sin mi, aunque creo que eso nunca lo harían. Es cierto, soy demasiado pesada o bueno algo estresante.
           Mientras venía para casa después de mi largo paseo por los Pericones, vi a una madre con su hija pequeña, y es que la alegría se reflejaba en su cara, no puedo decir mucho de eso porque yo aún no soy madre y espero que hasta dentro de muchisimos años no lo sea, pero verlas a ellas y sobretodo a sus padres como se les cae la baba a cada paso que dan sus hijos, es demasiado gratificante como para no escribir sobre esa sensación.
              
           Os deseo suerte a los padres primerizos y a los míos ya algo más experimentados, para soportar todo lo que hago y dejo de hacer. Pero sobretodo por aguantarme sin reprocharme nada.

                    

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