jueves, 18 de noviembre de 2010

*Que el viento cuide sus alas, y le lleve a la eternidad*

      Llevo desde hace un rato caminando con esta frase revoloteando de un lado al otro de mi cabeza, no quería que se quedara en el olvido. A veces no les buscamos sentido a la cosas, a las palabras, a los hechos, si nos fijáramos en todo lo que nos rodea nos volveríamos locos, la locura se quedaría postrada en nuestras vidas hasta que no pudiéramos más.

      Esos días en los que te olvidas de todo, en los que llevas una sonrisa de oreja a oreja sin saber porque,no! no es por el amor porque ese no revolotea por mi vida, aún. Simplemente es por todo lo que nos rodea, por los días de sol que nos acompañan, por la fuerza con la que sales del portal por la mañana, con la música en los oídos y con el mundo a tus pies.

      Y es que ayer viendo el video de Colombia, volví a pensar en aquello de qué les íbamos a dar a los que vinieran detrás, al egoísmo que nos rodea, al pensar en uno mismo y el no necesitar nada más.

      Pero otras personas no podemos pensar sin hacerlo en los demás primero, aunque es cierto que a veces nos dejamos llevar por nuestro instinto y lo dejamos todo correr, dejamos que el destino nos guie por segundos, para luego regresar a la cordura y a eso que conocemos por responsabilidad. Deja que te invada la sonrisa y  el desaparecer por unos segundos, luego regresa al mundo que te rodea.




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